sábado, 11 de junio de 2022

La historia de Ani (I)

 





De esa bellísima sonrisa que seduce y encanta a quien la conoce, no quedaba rastro. La indignación y la rabia ya no tenían retorno al equilibrio en el que intentaba vivir. Ani había llegado a recoger a Pedri, que la había llamado asustado y con hambre. Estaba solo, su padre lo había dejado en el departamento desde la mañana. Ani llegó al edificio con las indicaciones que su hijo de once años le había dado, “Mamá, se apareció donde la abuela y me trajo aquí, no me dejó avisarte. Después vino una mujer, discutieron y se lo llevó” le había contado Pedri cuando le reclamó donde estaba. 

En la recepción preguntó por Pedro, su ex, se comunicaron con el departamento,  el niño dijo que subiera. Cuando Pedri abrió la puerta Ani se quedó estupefacta. Todo era nuevo y caro, un televisor inmenso ocupaba una pared, muebles de cuero blanco, un comedor de vidrio, vitrinas de cristal. La decoración estaba sumamente recargada de cuadros y adornos, “que mal gusto”, pensó ella. Luego cuando entró a la cocina confirmó lo que ya sospechaba, también todo estaba nuevo, el dormitorio con un gran espejo y otro televisor ocupando toda una pared. Estaba casi en llanto por la cólera. El sonido de un celular la trajo de vuelta a la realidad. Algo dijo Pedri y colgó, “mi papá está llegando, dice que baje que iremos a comer dijo  el niño. Aturdida sin entender claramente  ella afirmó, su rabia no la dejaba pensar, siguió a su hijo al ascensor y bajaron juntos.

En el estacionamiento estaba Pedro, con su nueva camioneta, una Rav4, negra del año. No estaba solo había una mujer a su lado, más joven.

Pedro se sorprendió de verla, sus ojos delataban su ansiedad. No bajó del vehículo. Ani se acercó a la ventana y sin saludar dijo.

- Hace 8 meses que no pasas la pensión, pero veo que todo es nuevo en tu casa y estas  con camioneta nueva. Si serás  sinvergüenza, crees que mi paciencia es para toda la vida y tus hijos pueden esperar - dijo Ani en voz alta, desde la acera.

- Hola Ani, ¿Cómo estás? Te iba a llamar para conversar. Traje a Pedri para que conociera. Sabes que no me alcanza., tengo gastos, además también son tus hijos...y seguro tu ya sales con alguien - argüía Pedro nervioso. La mujer a su lado gritaba algo que Ani ignoraba y no entendía.

- Hoy me das la pensión completa, no me iré sin ella.  El colegio de Pedri se debe, Karen, necesita sus medicinas, te olvidaste que padece leucemia, ¿sinceramente cómo es posible? - dijo Ani indignada en voz alta..

- No hagas problemas Ani, por favor - desde el asiento Pedro rogó.


(Seguiremos si ustedes quieren...)







No hay comentarios:

Publicar un comentario