sábado, 1 de octubre de 2022

EL GATO Y MIS RAZONES



- Explícame las razones por las que te gustan tanto los perros amigo

- Gato, tengo sueño trabajé toda la noche sin dormir. No jodas

- Ya veo, tienes cara de cansado, sin embargo insisto ¿por qué te gustan los perros?

- Cuando termine las correcciones verás el libro y lo sabrás, pero te contaré una de las razones, que son muchas y quizás esta sea la última de ellas, 

- “Un sábado cuando tenía 11 años mi padrino Andrés nos llevó en su viejo Dodge a una playa del sur de Lima, de esas alejadas en las que iba poca gente. Llegamos con mi abuelita Lucrecia, mi abuelito Antonio, mi mamá Coty, mis hermanas Carolina y Leslie, mi prima Elvia, mi perro Volky, el pato Luxemburgo, la gallina Anacleta y el pollito Anastasio…”

- ¿Queeé? ¿Todos ustedes en un carro..? ¿y no tenían un gato?

- Si, entrábamos todos felices, a la abuelita Lucrecia no le gustaba dejar a nadie de su familia en casa solo. Y si, no teníamos gatos. Se hubiera comido a Luxemburgo, a Anacleta, a Anastasio y hubiera peleado con mi perro Volky. Mi abuelita decía que los gatos traen problemas.

- Racistas, discriminando a mis colegas.

- Cállate gato, que pierdo la paciencia. ¿sigo?

- Sigue amigo

- “Estábamos en la playa alrededor de las ollas con tallarines rojos y arroz con pollo, acompañados con papa a la huancaína que la abuelita y mi madre prepararon para que comiéramos todos. Volky corría sin control, en completa libertad por la playa desierta, cuando quería me seguía a la orilla del mar, jugaba conmigo. Mis hermanas y mi prima se entretenían cuidando a las aves, haciendo castillos de arena para ellos. La playa era nuestra, sin personas alrededor.

- Solo faltaba la canción de "los patos y las patas" poeta, jajaja.

- Por la tarde llegó una pareja de enamorados, que se pusieron a unos metros de nosotros, él con una bermuda azul,  tan delgado que se le veían las costillas, y unas piernas que de flacas parecían palos de escoba. Ella voluptuosa, de caderas anchas, pechos grandes y pecas en los hombros, con diminuto bikini verde oscuro, que resaltaba su piel blanca. Cómo imaginarás me quedé maravillado, era la primera vez que veía a una mujer con bikini. 

- Ya empiezas, ¿por qué serás así? Tan sátiro.

- Él entró al mar, ella se echó bajo su toalla desatando la parte superior de su bikini y yo me puse inquieto. Mi perro se acercó a olisquear juguetón, ella lo llamó cariñosa, estiró su mano y acarició su hocico. Volky lo tomó como una invitación y moviendo su cola se acercó con confianza. Ella le hablaba risueña, Volky tomó en su hocico un extremo del bikini y salió corriendo juguetón. La chica gritó de sorpresa y se incorporó detrás de mi mejor amigo sin hacer caso de su desnudez.  Yo estaba anonadado, nunca había visto una mujer desnuda y con unos pechos tan grandes, redondos y perfectos. Ella corr detrás del perro y en cada paso sus senos saltaban rítmicamente. Mi abuelita, mi madre gritaban, mis hermanas tapaban mis ojos (lo intentaron).  Entonces traté de correr hacia ella, para cubrirla con un abrazo y…”

- ¿Por eso escribes de perros?, ¿Esa es la razón que tienes?, Vete al diablo poeta.

- Es una buena razón, pero de las últimas,  gracias a mi perro conocí a una Eva perfecta.

- Fuera de aquí, me da cólera.

- Oye no me arañes, no me tires tus huesos, ¡¡¡gato!!! 

- ¡¡¡Fuera!!! estás loco vete a dormir poeta.

- Estoy agradecido pues gato. Oye no me des la espalda

- Anda ya…baboso

- Gato, gatito, regresa, humm




 

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