No tengo amo que avasalle mi conciencia
ni dueña que guíe mis pasos,
del abandono extraje la libertad
de ir y venir sin pasaporte
sin 'te quiero"
sin apegos
aunque ese tesoro que es la libertad
esté en manos
de quién se fué sin mirar atrás
En la soledad de este cuarto
entre cuadros de kamasutra
sobre un tántrico mueble bermellón
desahogo las ganas de tenerte aquí,
de memoria acaricio tu piel cremosa
respiro de tu boca la vida
sueño con la hendidura al final de tu espalda,
frontera de los conflictos de Apolo y Afrodita
Si me hablas suspiro
Si me ignoras
como ilota, no reclamo
entre tú...
y este enamorado
hay paredes que dividen ideas
crece un océano de mar en calma
que acumula olvidos
No tengo amo
no tengo dueña
no hay perro que ladre mi camino
No hay techo
no hay mesa, solo una silla
un libro de poemas
una maleta
un pasaje
el alba que llega
Y este amor,
que es muy poco para ti.





No hay comentarios:
Publicar un comentario