jueves, 8 de agosto de 2019

De alguna manera tendré que olvidarte





Me miró a los ojos y me dijo:

Sigo enamorado de ella, no me preguntes porqué o de qué, solo sé que han pasado meses y sigo esperando por ella, buscándola en cada rostro y en cada piel, sigo buscando su sonrisa y complicidad en mi rededor, las noches se me hacen largas y solitarias, los días son una guerra entre mi ánimo y lo que tengo que hacer.

Siempre me digo, “de alguna manera debo olvidarla” o  “tengo que hacer algo, no puedo seguir así” y siempre termino con lágrimas, extrañando su presencia.

Soy consciente que cometí errores, no sabía que la iba perdiendo tratando de perseguir la vida o los sueños, no sabía cómo ser feliz y hacerla feliz, así la fui perdiendo,  desde que me dejó, la vida no es igual, las alegrías no son completas, cuando regreso a la habitación  la satisfacción se va diluyendo, transformándose en pena porque no puedo compartirla.

Es cierto que el océano está lleno de peces, que la vida sigue, que yo camino a pesar de la pena, que me voy inventando cada día que despierto, pero voy con el cielo sobre mis espaldas, con  la nostalgia en un bolsillo y la melancolía en el otro. Mis manos doloridas como garfios de frotarlas entre ellas se van secando. Yo me voy secando. De “alguna manera tendré que olvidarla” amigo pero no sé cómo, hermano, la amo.

Dijo y guardó silencio, sollozando. Le miraba sin decir nada, qué podía decirle.

Sueño su sonrisa, su mirada, sueño que me dice palabras de amor, que todo está olvidado, mis noches en vela son extensas y la oscuridad es mi amiga. Los grillos me saludan, y los ruidos de la noche hacen música cuando miro el techo de mi habitación por horas. Mis alegrías son efímeras y mi risa dejó de ser profunda. Las personas me ven bien, me abrazan, me felicitan, se alegran por mí, pero yo agradezco y no me siento como suponen que me siento.

Siento orgullo, del camino hecho, siento  coraje porque voy trazando un camino. Pero me veo solo y sigo solo.  No valoro lo que se me ofrece y todo pierde sentido. 

“De alguna manera tengo que olvidarla”, amigo. Dime ¿Cómo arranco este sentimiento de mi corazón?, ¿Cómo quito el dolor, el vacío que llevo?  Esa sed de afecto que guardo. ¿Cómo hago para que los recuerdos no me alcancen? a pesar de que termino corriendo el día metido en mi trabajo, aturdiéndome de cosas…al final regreso a mi habitación y nadie me espera.

Mientras hablaba, le miraba y pensaba.

¿Me puedes decir cómo dejas de querer a alguien, como olvidas un amor que fue tu vida entera?

Se puso de pie llorando como niño.

Y yo, le abracé sin saber que decirle. Guardando silencio por su duelo, por su dolor, con las palabras atragantadas en mi boca, con temor de decir algo incoherente.

Solo balbuceé:

Te entiendo hermano, me siento igual, mi esposa se marchó y aún la amo.

Me pasa lo mismo, pero sigo aquí...

Y lloramos juntos.




https://youtu.be/8PYa8PeyEaM

No hay comentarios:

Publicar un comentario