Me miró a los ojos y me dijo:
Sigo enamorado de ella, no me
preguntes porqué o de qué, solo sé que han pasado meses y sigo esperando por
ella, buscándola en cada rostro y en cada piel, sigo buscando su sonrisa y
complicidad en mi rededor, las noches se me hacen largas y solitarias, los días son una guerra entre mi ánimo y lo que tengo que hacer.
Siempre me digo, “de alguna manera debo olvidarla” o “tengo que hacer algo,
no puedo seguir así” y siempre termino con lágrimas, extrañando su presencia.
Soy consciente que cometí
errores, no sabía que la iba perdiendo tratando de perseguir la vida o los
sueños, no sabía cómo ser feliz y hacerla feliz, así la fui perdiendo, desde que me dejó, la vida no es igual, las alegrías
no son completas, cuando regreso a la habitación la satisfacción se va diluyendo, transformándose
en pena porque no puedo compartirla.
Es cierto que el océano está
lleno de peces, que la vida sigue, que yo camino a pesar de la pena, que me voy
inventando cada día que despierto, pero voy con el cielo sobre mis espaldas,
con la nostalgia en un bolsillo y la melancolía
en el otro. Mis manos doloridas como garfios de frotarlas entre ellas se van
secando. Yo me voy secando. De “alguna manera tendré que olvidarla” amigo pero
no sé cómo, hermano, la amo.
Dijo y guardó silencio, sollozando.
Le miraba sin decir nada, qué podía decirle.
Sueño su sonrisa, su mirada, sueño
que me dice palabras de amor, que todo está olvidado, mis noches en vela son
extensas y la oscuridad es mi amiga. Los grillos me saludan, y los ruidos de la
noche hacen música cuando miro el techo de mi habitación por horas. Mis alegrías
son efímeras y mi risa dejó de ser profunda. Las personas me ven bien, me
abrazan, me felicitan, se alegran por mí, pero yo agradezco y no me siento como
suponen que me siento.
Siento orgullo, del camino
hecho, siento coraje porque voy trazando
un camino. Pero me veo solo y sigo solo. No valoro lo que se me ofrece y todo pierde
sentido.
“De alguna manera tengo que
olvidarla”, amigo. Dime ¿Cómo arranco este sentimiento de mi corazón?, ¿Cómo
quito el dolor, el vacío que llevo? Esa
sed de afecto que guardo. ¿Cómo hago para que los recuerdos no me alcancen? a
pesar de que termino corriendo el día metido en mi trabajo, aturdiéndome de
cosas…al final regreso a mi habitación y nadie me espera.
Mientras hablaba, le miraba y
pensaba.
¿Me puedes decir cómo dejas de
querer a alguien, como olvidas un amor que fue tu vida entera?
Se puso de pie llorando como
niño.
Y yo, le abracé sin saber que
decirle. Guardando silencio por su duelo, por su dolor, con las palabras atragantadas
en mi boca, con temor de decir algo incoherente.
Solo balbuceé:
Te entiendo hermano, me siento
igual, mi esposa se
marchó y aún la amo.
Me pasa lo mismo, pero sigo
aquí...
Y lloramos juntos.
https://youtu.be/8PYa8PeyEaM

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