
Es la historia de un soñador
del hombre que se equivocó
y el andar enmendó
Mientras la noble jugaba a olvidarlo
el iluso entregaba su amor
una y otra vez
tesoros, castillos, promesas ofreció
la reina de Java complacida, sonrió
él soñó convertirse en caballero
luchar por la musa real
su pluma olvidó
Vestido de escarlata, el bardo se inmoló
Ella le miró altiva
dijo, con desdén
"soy yo, siré"
"Mi reino de príncipes eunucos, es mi sueño
los aposentos, son hermosos
las sandalias de piel, cómodas
los vestidos de seda, suaves
los dátiles exquisitos
la vida agradable
sin esfuerzo."
"Aquí me quedo"
El hombre, redimido
olvidó su nombre
su causa, su religión y marchó.
Algunos ríen su desdicha
le ven errante, sin techo
otros dicen
que cae lentamente a la vida
más allá,
en alguna esquina
detrás de un sueño
Cómo sea
No olvida
Tampoco muere

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