lunes, 8 de enero de 2018

Donde...


En donde están las risas cómplices
las audaces palabras a la vida
los retos desafiantes
el puño levantado con rebeldía
en donde están las miradas tiernas
las manos en el arado. ..
los años en los que decir, te amo,  era suficiente…

En donde estan los momentos locos de madrugada
las horas dulcemente pérdidas en una noche de risas y humo
donde se encuentran las esperanzas
los sueños compartidos…
las etéreas palabras, los versos inocentes
las prosas escritas en la tenue penumbra

Siguen aquí... están muy dentro…
solo dejalas salir…
vuelve a tu centro...recupera el equilibrio
es un nuevo día...deja las preguntas…
y emprende el camino…
la aventura continua...el pasado no vuelve…
el futuro está cerca, detrás de una sonrisa…
agazapada en una mirada...sincera
olvida...es mejor…
continua...sonríe
amate...ama...dejales
la vida espera de ti una palabra...

No has cambiado...
solo...te hiciste viejo...
y las canas te lo recuerdan...



miércoles, 3 de enero de 2018

Querida Marcia...



Marcia, es grácil, camina como si estuviera levitando, sin hacer ruido, es menuda y delgada…pero en realidad es de una fortaleza a prueba de toda situación…le dicen la “jefa máxima”, en broma,  a pesar de  ser  la última  hermana mujer, es la que lleva el hogar…todo le consultan, todo lo resuelve, todo lo hace ella….y todo lo hace con gran amor y dedicación… Ella, como todas las mujeres de la familia, dice las cosas de manera franca, sin filtros. “Deja de tontear y acompáñame a comprar”; “no me cuentes historias que ya conozco”; “no quiero que gastes”; “yo soy así, cuando empiezo a hacer mis cosas me concentro hasta terminar, después me relajo”; “deja de mover  la pierna”; "no me tomes foto"….Con ella, sabes lo que puede estar sucediendo, te lo dirá tarde o  temprano. Una peculiar cualidad en una mujer, que suelen callar y guardar lo que piensan y sienten…(eso creo).

Como toda persona, debe tener sus defectos, pero estos quedan minimizados cuando observo, su día a día. Se levanta temprano, prepara el desayuno, limpia la casa, va al mercado, toma desayuno con todos, se ríe a carcajadas cuando algo le causa gracia, y se pone seria si algo no está correcto…cocina, se retira a descansar y por la tarde recibe al novio, que devoto la mira…y salen de la mano a compartir lo que guardan para ellos. Al retornar, generalmente comparte con la familia, ríe, conversa, aconseja…y se recuesta sobre su cama a recordar, soñar y descansar.

Si Mamá Olga, era el tronco de  la familia en Trujillo, Marcia es la tía, la madrina, la amiga, la novia…que tiene tiempo para todos. Cuando le pregunto a alguno de mis primos, que significa Marcia, ellos me dicen, amor, solidaridad, cariño, entrega, abnegación, orden, limpieza, genio…etc.  No la definen con otras palabras…coinciden y resaltan sobre todo, el amor con que cuida a todos  los que tenemos la suerte de conocerle y de tratarla…Siendo menor que yo, ella es mi tía, prima de mi madre. Y en juego, se lo recuerdo constantemente y no le hace mucha gracia. “Ya cállate, viejo achacoso”, me dice, mientras yo sonrío.

Cada vez que me despierto tengo  la sensación que al bajar  encontraré a Mamá Olga en la cocina, con su amplia sonrisa…preguntándome si deseo café o leche. Pero no es así,  ella ya no está.  Pero está Marcia, quien en silencio, me recibe, supongo que siente la ausencia como yo….ella sin proponérselo, ha asumido el rol de hacer que el hogar continúe a pesar de la pérdida irreparable…

Pero aquí es difícil que la tristeza se asiente muchos días, la melancolía es una palabra extraña, y la nostalgia es una sensación muy guardada por todos, se miran y sonríen, saben que Mamá Olga acaba de pasar por sus pensamientos…y los hace cómplices…me gusta estar aquí, el ambiente es positivo, el cariño familiar se percibe a cada instante. Me divierte sobre manera escucharles conversar y recordar días pasados…casi siempre en la cocina….Adaptarse a la nueva realidad, tiene sus curiosas situaciones…

·        Tía Marcia…- Dice con temor Carla
·        Dime hija…. – Pregunta Marcia
·  La sopa, no está como la de Mamá Olga, creo que le falta algo, digo, es una crítica constructiva…- agrega casi callando las últimas palabras…

Todos en la mesa se quedan atónitos, algunos con el cubierto a mitad del trayecto, otros abren los ojos, casi desorbitados…el silencio en la cocina era tan tenso que se podía escuchar una mosca volar…Marcia de espaldas a todos, gira sobre sus pasos lentamente…mira a la mesa, encuentra la mirada de Carla…segundos expectantes…y suelta una sonora carcajada…mientras contesta…

·    Pues se me van acostumbrando, que es mi sazón, y al que no le guste, se va al chifa de la Av. Mansiche, por su menú….y tú también Iván…- agregó
·      Si tía Marcia  – contestamos todos, controlando las sonrisas, cómplices y risueños.

Marcia, como toda mujer del norte y como heredera de la tradición familiar cocina como los dioses, nada que reclamarle…por ello sorprendió la osadía de la “crítica constructiva”…

·       Y cuando termines Carla, lavas los platos y arreglas tu cuarto….-agregó haciéndose la seria mientras la risa es general en la cocina.



Una noche al llegar Calín, su hermano, de trabajar,  Marcia le dice…

·        Calín, solo hay tallarines con huevo frito, ¿Quieres?
·        ¿Qué?... responde él…con cara de sorpresa, los mostachos se tuercen, con el gesto
·        Qué si quieres tallarines con huevo…- pregunta Marcia, despacio para que entienda
·      Mamá no me daba de comer así…- responde simulando un mohín de llanto y suplica…- no puede ser, así no me acostumbró mi Mamá – exagerando la súplica…moviendo los brazos...  
·        Pues te aguantas – responde Marcia, riendo a carcajadas…
·        Ya hermana – responde  Calín …riéndose

Y todos en la mesa destornillándose de risa por la ocurrencia, celebran la broma del tío…

Marcia, tiene un gran corazón, es sumamente solidaría con todos, no me pregunta que hago, cuanto días estaré, ni que me pasa, solo me recibe y quiere…y atiende…en algún abrazo o conversación hemos encontrado que nuestra amistad se mantiene a través del tiempo y los ojos acuosos han delatado la emoción del momento, el entendimiento de que comprende  los sentimientos ajenos que tenemos, la nostalgia y el cariño por nuestros hijos lejanos nos hace cómplices, pienso. Le miro y mi cariño se acrecienta.

No me sorprende saber, que ella siempre  sea la referente para todos los sobrinos y sobrinas que no viven aquí, o de amigas que la tratan con gran afecto, con confianza que ella ha sabido ganarse, pues ella es total entrega y discreción. Ella se convirtió en madre, madrina, tía, de varios de los muchachos que ahora están listos para salir a la vida. Ahora lleva el hogar, y se preocupa por todos como lo hacía Mamá Olga. Que si se enferman, que si hay una emergencia, la tía Marcia, está allí para dar serenidad y apoyo.


Pero tiene sus propios planes, eso es seguro, la observo y la admiro, y le quiero…

Marcia, es la viva imagen de la enseñanza de Mamá Olga y el tío Lucho, sus padres, comprometida con la vida, fuerte, inteligente, independiente, ejemplar…Ella tiene sus planes, no los comenta, ni los expresa, pero sus ojos vivaces dicen mucho más, de lo que siente, estoy seguro…

Podría seguir contando, más experiencias vividas aquí con ella y sus hermanos, experiencias que renuevan mi alma, pero ya estoy advertido…”Cuidado con lo que hables, que Iván, todo  lo convierte en historia…” así que mejor guardo silencio. Tan solo agregaré, resumiendo en estas palabras, el sentimiento por toda mi familia de aquí….

“Querida Marcia…gracias por todo el afecto…”










martes, 26 de diciembre de 2017

El Galpón de Machín...



Chiquito, estaba erizado totalmente, las plumas de su largo cuello, le daban un aspecto agresivo, amenazante, su cabeza inclinada hacia adelante, cual flecha, en tensión, le hacían verse intimidante, más grande de lo que era realmente; tenía la mirada fija en su oponente, su hermoso plumaje de color ajiseco, brillaba como si tuviera un aura fosforescente. Era un bello ejemplar del galpón de Machín, él le había criado, le había entrenado con paciencia, le había mantenido vivo a pesar de que por su tamaño, hubiera sido mejor destinarlo a ser parte de un riquísimo arroz con pollo, preparado por Mamá Olga.

Machín le observa, sereno, impertérrito, sin demostrar emoción alguna, solo acomodaba su mostacho blanco, él sabía que su gallo de pelea era capaz de ganar. Sabía que Chiquito, era capaz de  defenderse, esquivar y atacar.

Su adversario, igual de erizado, de mayor porte y tamaño, paso a paso ganaba terreno dentro del ruedo. De pronto este da un paso agresivo y se eleva con las patas hacia adelante, con las puntiagudas espuelas en ristre, buscando el cuerpo de Chiquito. Este, agazapado, sin dejar de mirarle, dobla sus cortas patas y se escabulle por debajo de su contrincante, quien desconcertado clava las espuelas en el aire...Chiquito, más ágil, gira y aparece por detrás de él. Aletea con fuerza y se eleva grandemente, moviendo las patas armadas con las espuelas, clavando ambas en el cuello y cabeza del gallo moro, que no tiene tiempo de reaccionar y esquivarle, cayendo muerto inmediatamente en el centro del ruedo. Solo habían transcurrido treinta segundos, del inicio del combate, !Pollón!!!...se rompe el silencio, estruendosa ovación y gritos destemplados…

Machín sonreía, sabía que chiquito ganaría…” Así se cria un gallo, señores…”...gritó

Chiquito, era hijo de Chiqui, quien era de un galpón oculto de la ciudad de Virú, en el norte del Perú...cuando rompió el cascarón, era el más lerdo de todos, siempre a la zaga de sus hermanos, era el último en llegar a picar el maíz, relegado constantemente, no se acercaba al grupo de polluelos, pero algo le vio Machín, que le interesó, le observaba con atención, quizás llamó su atención, la terquedad, la tenacidad con que insistía cuando llegaba la hora de comer...no retrocedía, insistía, una y otra vez, finalmente lograba comer. Así fue creciendo, ya joven fue separado junto a su hermano en una jaula, terminaron peleando.  El más grande, lo picó y Chiquito no retrocedió, por el contrario, replicó, atacó…

Machín decidió separarlo y prepararlo, prometía ser una sorpresa...pero no creció mucho, era un poco más bajo que el promedio de todos, pero su tamaño era compensado con su agresividad, con la altura de sus saltos, con la inteligente forma de pelear, esquivaba ágilmente los embates de sus rivales, la potencia de sus patas le permitían ser rápido y atacar sin previo aviso. Su virtud era escabullirse por debajo y atacar de sorpresa, antes que su oponente estuviera listo para defenderse. Machín le tomó cariño, estaba orgulloso de su  gallo…. después de un año y medio ya estaba listo…y así ganó su primera pelea. Antes de los cuarenta y cinco segundos….era un pollonero, así llaman al que gana con rapidez. Ganó siete peleas en los primeros segundos. Ganaba siempre, Machín y Chiquito comenzaron a hacerse conocidos, en el medio gallero. Le ofrecieron comprarlo, se negó, insistieron y él siguió negándose. Le había tomado aprecio al animal, y él respondía a ese cariño ganando sus peleas.



Pero llegó un día, que a uno de los socios de Machín, le ganó la ambición y decidió enfrentarlo con un gallo, más joven, más alto, de mayor envergadura, con muchas más posibilidades por su procedencia. Era de un galpón limeño, que traía gallos de otros países, era un gallo moro, de Colombia. Aquella tarde Machín, no estaba, llegaría tarde. Chiquito no debía pelear, era un gallo de otra categoría, más grande. Pero la apuesta y el reto era fuerte y tentador y el socio se aprovechó de la ausencia y lo llevó a pelear...

Chiquito, se plantó como sabía hacerlo, erizo el plumaje del cuello e hincó las patas en la tierra rojiza del ruedo, su oponente saltó de pronto, Chiquito le esquivó, como sabía hacerlo, se escabulló por debajo y apareció como solía hacerlo, por detrás, listo para atacar. Pero esta vez, el moro, le esperaba, también era rápido. Se encontraron en el aire, con las puntas por delante. Chiquito sintió la punzada, en el cuello, retrocedió, bajó la cabeza, parecía perdido...sin reacción, sus alas no le respondían, el moro atacó de nuevo, esta vez la punzada fue cerca de su ala derecha. Chiquito abrió el pico, en señal de cansancio....quería enterrar el pico, entregarse…

Pero su estirpe, le negó tal decisión, levantó la cabeza justo cuando el gallo moro caminaba hinchando el pecho aleteando en señal de triunfo. Chiquito saltó de pronto con fuerza, movió las alas como pudo, con las patas por delante y como muchas veces lo había hecho, clavó las dos espuelas en el cuello del moro, que cayó muerto en el acto.

El coliseo quedó en silencio, por unos segundos, en ese momento Machín entraba, se preguntaba sorprendido, que sucedía, miró hacia el ruedo y vio a Chiquito sangrando, con el ala caída, intentando mantener el porte con gallardía. Corrió hacia él y lo tomó en brazos, justo cuando el estruendo de los aplausos y los gritos se apoderaban del lugar... buscó con la mirada a su socio, quien cobraba la apuesta triunfante, se acercó a este, cerrando el puño...lo que sucedió luego era previsible. Machín salió, con chiquito en los brazos, su socio quedó sentado en un rincón, privado, con el ojo morado.

Todos le decían que lo mejor era sacrificar a Chiquito, Machín ni siquiera lo pensó, se empeñó en curarle, cuidarle, le inyectaba antibióticos, tenía una fuerte herida en la cabeza, había perdido el ojo, Machín preocupado masticaba la comida primero y le daba de comer en la boca,  el ave estaba realmente mal. Machín se desvelaba en atenderle, tanto que su familia le reprochaba que dejara de trabajar por dedicarse a ese  “pajarraco”.

Una madrugada como todos los días, Machín sube a las cinco de la mañana a ver a sus gallos, y encuentra a Chiquito, de pie, hinchando el pecho, aleteando en señal de triunfo, cantando a la aurora…! Pollón!!! Una vez más Chiquito había vencido.



Pasaron los  meses y Chiquito fue fortaleciendo el cuerpo, poco a poco iba recuperando peso y prestancia,  ya no era el guerrero pollonero, estaba tuerto, pero seguía siendo el gallo astuto y ágil en los topes de entrenamiento con los gallos jóvenes, Machín lo utilizaba como sparring,  para las nuevas camadas, que tenían tres cuartos de su sangre. Pues era obvio, que Machín prolongaría su descendencia. Y ambos se tomaban eso muy en serio…

Machín Alberto, te compro ha Chiquito, te doy dos mil soles…
Chiquito no se vende, es de la familia…- Contestaba Machín, acariciando sus mostachos canos, sonriendo....

No lo vendería, le dejaría vivir y lo cruzaría con una buena gallina, y sus hijos serían guerreros, como el padre...

Así se cría a un gallo... carajo…pensaba….mientras miraba a Chiquito aleteando....





sábado, 23 de diciembre de 2017

Navidad 2017...Soy un Grinch...



Dicen que conforme te vas haciendo mayor, la navidad  deja de tener esa dulce armonía y belleza que guardaba como cuando éramos niños, esa magia se va perdiendo con los años irreductiblemente…tornándose en una simple fiesta comercial, algunos hay, que tratan de mantener las tradiciones primeras e intentan revivir el real sentido religioso... entiendo además que hay muchos que lo celebran con gusto, con sincera emoción y deseo de cambio… otros con alegría porque es ocasión para reunirse con las personas que quieren, con los seres que decidieron mantener a su lado, con la familia cercana, es ocasión de compartir buenos deseos y repartir abrazos….regalos, risas, reencuentros…reconciliaciones…y demás bendiciones dicen ellos…
La Navidad, para mí…hace mucho dejó de gustarme, para mí es un mes de ausencias, de sillas vacías y soledades profundas, es un mes de melodramas, de consumismo, de melosa e hipócrita noche de buenos deseos, de fingidos abrazos,  de recuerdos y distancias,  no me gusta...
Pero respeto y sigo la tradición…y aunque  intente  endurecer mi corazón de fortaleza y no dejar que le afecte nada…siempre hay alguna circunstancia que me trae evocaciones de épocas felices….las cuales reprimo rápidamente... entonces acallar la voz de la melancolía que asoma, se torna en prioridad…soy un Grinch….lo reconozco y acepto…

Sin embargo…a pedido de una niña que aprecio, y que insistió que escribiera algo por estas fiestas es que te pido, y me permito darte algún consejo, que quizás puedan servirte en esta noche buena…lo haré desde la experiencia de alguien que dejó de creer en estas fechas …Soy maestro de nada y aprendiz de todo…pero algo traigo que pueda sugerir…que te pueda servir de algo...


Primero, perdónate: no puedes perdonar a tu prójimo si no te perdonas primero, revisa tus acciones, reconoce tus errores, acéptate cómo eres y perdónate, verás el mundo diferente…y podrás acercarte a los demás con sonrisa libre….nadie da, lo que no tiene…y en la navidad es importante estar limpio y en paz...lo demás es simple hipocresía....
Segundo, se humilde: reconoce que no puedes trabajar en ti, si antes no abandonas aquellas cosas que sabes arrastras, egoísmo, mal carácter, hipocresía, interés  por lo material….deja brotar la esencia que tienes, tus sentimientos primeros, aquellos que guardabas de niño, cuando creías que una canica era el mejor regalo del mundo y no importaba que vestías o comías aquella noche, lo importante era con quienes estabas…vuelve a ser el niño que fuiste…y desde esa inocencia mira el mundo y recibe la navidad…verás que toma otra dimensión…
Tercero, abraza con sincera emoción: no importa si el otro no lo siente, si solo te ofrece la mejilla de forma educada o la mano de manera blanda. Lo que importa es tu intención, lo que hay en tu corazón, tus deseos son nobles y tus intenciones serán benditas…no es importante lo que recibes…importa lo que ofreces…lo que donas…eso es la navidad....
Cuarto, recuerda las ausencias: a quienes no están contigo, por diversas razones… quienes partieron a mejor vida, no desean verte llorar, tan simple como eso…recuérdales en el altar privado de tu corazón y venerarlos de alguna manera, con alegría y devoción te hará sentir mejor, ellos están mejor que tú y desean verte feliz.  Quienes están lejos por viaje o porque viven en otro país, están vivos y te recuerdan tanto o más que tú…sea la razón que sea, no derrames lágrimas, resalta la vida y la oportunidad de verles luego y recordarles ahora...recuerda que puedes comunicarte con ellos cuando quieras …no hay pretextos…Si las ausencias son forzadas, porque  se alejaron, te alejaron, o les alejaste... deseales  lo mejor, recuérdales con amor, y piensa  solamente….la vida te los dió….la vida se los llevó….y si está escrito que los caminos se crucen otra vez…así será…pero bendice siempre…bendice lo que te dieron, lo que diste….bendice en todo momento. Eso es la navidad….

Quinto, no esperes algo: quien espera se decepciona, quien crea expectativas altas, ya sea por lo que va a recibir o la manera en que pasará las navidades, se decepciona grandemente. Vive el ahora, el presente y recuerda….todo lo que recibas será un obsequio, un regalo, una experiencia.

Si esperas acciones de los demás y estos no tienen los detalles que esperas, grande será tu amargura…la culpa no es de los demás, la culpa será tuya…por esperar lo mejor de quienes no están dispuestos a ser mejores. Ya deja de culpar al resto por lo que viviste o pasaste, es hora de reconocer que  la decepción es tuya y acepta a las personas tal y como son. Eso es la navidad...
Podría explayarme y continuar con la sexta o séptima sugerencia navideña, o hacer un decálogo de recomendaciones para pasar esta navidad, pero mis pretensiones no son tan altas…insisto, soy maestro de nada y sí aprendiz de todo. Soy quien debe aprender aún más de la vida. Solo agregaré…entonces lo siguiente...
Si tienes la bendición de pasar estas fechas, solo. Recuerda que la soledad es una oportunidad de conocerte, valorarte, amarte y aceptarte…y piensa siempre que en algún lugar de este mundo, alguien eleva una oración o te dedica pensamientos de amor, amistad o cariño. El amor no se acaba, se transforma, eso lo saben las personas que aman de forma sincera, son pocos los privilegiados que guardan un amor de esa naturaleza….la mayoría cree amar…o que amó de forma perfecta...el amor perdona y cree...lo demás, son tonterías...llamalo como quieras, pero eso no es amor….
Yo, que soy un Grinch consumado, que me he ido convirtiendo en alguien de naturaleza montaraz, reconozco que mi indiferencia y aparente andar arrogante...es solo un medio de defensa. Que solo es una forma de protegerme de mi sentimentalismo natural…en fin…agregaré...
En donde estés, con quien estés, recuerda que en el lugar que ocupo, yo un ser imperfecto, guardo un amor perfecto para ti, mis pensamientos son para ti, mis bendiciones están contigo, mis ilusiones están cerca de ti, mis esperanzas tienen tu nombre…ese solo hecho hace que mi condición de Grinch, quede en duda. Entonces, solo me queda decir, amate y ama..tan simple como eso….no sigo más...

!Feliz Navidad!!

Feliz Navidad….para todos aquellos que han cruzado su vida con la mía de alguna manera, para bien o para mal, mis bendiciones para todos, mis mejores deseos para todos….
Que mi abrazo extenso llegue a todo el mundo, a cada país donde exista una persona que me llame…amigo…hermano o que simplemente me recuerde...

Y para ti, en especial…que lees esto...recuerda siempre...que...“Te amo” aunque te encuentres  lejos…Feliz Navidad…que mis bendiciones te alcancen...sé feliz...eso es la navidad...
La imagen puede contener: una persona

No hay texto alternativo automático disponible.

Resultado de imagen para grinch