jueves, 8 de febrero de 2024

EN MIS MANOS

 


Cazador de  nubes he sido 
domador de promesas de madrugadas también
perdido en batallas vestí de Cid 
siendo tan solo un lazarillo
en una ciudad inmensa
que no conocí

Sujeté espinas para tener las rosas
con las mismas manos que escribía versos 
que nunca entendieron
que si nacieron, a nadie importó

Siendo pastor de sueños quebrados
en un puerto del que no partí
al pie del acantilado al final de la Av. Brasil
una tarde de amor me consumí

He mudado la piel, como reptil
soñé ser un Pendragon
llegando solo a peón de construcción,
se me escapó el dragón

Nadie apuñaló la espalda,
nadie avasalló la fe
nadie secó las lágrimas

No me hiciste daño

El dolor estuvo en mis manos 
por creer que mi amor 

Te haría feliz.








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