Cazador de nubes he sido
domador de promesas de madrugadas también
perdido en batallas vestí de Cid
siendo tan solo un lazarillo
en una ciudad inmensa
que no conocí
Sujeté espinas para tener las rosas
con las mismas manos que escribía versos
que nunca entendieron
que si nacieron, a nadie importó
Siendo pastor de sueños quebrados
en un puerto del que no partí
al pie del acantilado al final de la Av. Brasil
una tarde de amor me consumí
He mudado la piel, como reptil
soñé ser un Pendragon
llegando solo a peón de construcción,
se me escapó el dragón
Nadie apuñaló la espalda,
nadie avasalló la fe
nadie secó las lágrimas
No me hiciste daño
El dolor estuvo en mis manos
por creer que mi amor
Te haría feliz.



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