quitando las imperfecciones que traigo
apartando los defectos
guardando mis ansiedades
controlando el impetuoso deseo de tomar tu mano
quizás encontrarías un ser humano
que esconde su corazón
por temor a las lágrimas.
Si decidieras aceptar la ofrenda
que mis manos arrugadas traen
quizás aprenderías
que soy tan libre como lo es el viento
que voy raudo como el manantial que se transforma en rio
que mimo como el gato que crió mi abuela
que soy tan amigo como el libro que acompaña tu soledad
entonces sabrías que aprendí de la vida...
desear no es igual a soñar,
querer no es igual a poseer,
amar es sinónimo de libertad
paciencia es esperar por ti.
Si decidieras tomar ese café
dejando las dudas de lado
y escucharas mis palabras
al ritmo de mis de latidos
entenderías la inutilidad de la prudencia…
perdí la cautela cuando miré tus ojos
cuando escuché tu voz
y me encadené a tu sonrisa libremente
Si decidieras escucharme,
conocerme,
caminar conmigo
mis labios recitarían a Frida Khalo
“Le duro, lo que usted me dure”
y evocaría entonces a Chavela Vargas
"conmigo las amarguras no son amargas”
te mostraría que la risa dura una vida
que las lágrimas serán ajenas
y que estaré aquí
con mi corazón junto al tuyo
Si decidieras finalmente
venir a mi lado
solo guardaría silencio
y te miraría
largamente, toda la vida






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