Y si dejamos de pelear, y damos rienda suelta
a los que nuestras miradas dicen, y si dejamos de callar lo que nuestros
corazones saben y les hacemos caso. ¿Qué pasaría? Digo yo.
Y si somos sinceros y digo te quiero, y me
dices lo mismo, ¿el mundo se incendiaria?
El tiempo pasa y las distancias se agrandan,
lo que no digas encontrará su forma de brotar. Alguna misteriosa razón
existe para que tu estés allí y yo acá.
Alguna cábala debe cumplirse para que tu piel
roce con la mía y este destierro toque su
fin.
Tengo sed de tu mirada que expresa más que
las palabras, hambre de tus silencios prolongados, con tu presencia que baña mi
universo.
Mi vida, la vida que sueño, corre tras de ti.
Leerás esto algún día y cuando entiendas que eres tú.
Quizás ya esté lejos, recogiendo los pasos en otros horizontes.




No hay comentarios:
Publicar un comentario