jueves, 14 de diciembre de 2017

Poeta...



Y el hombre la vio partir....
y recordó sus palabras duras…
sus gritos, sus acusaciones,
sus propias lágrimas por un amor injusto, interesado  ..
y entonces, en ese momento  murió el amante…y nació el poeta…

Y el hombre comprendió el engaño, la manipulación…
la falsa amistad...el cariño burdo...las pasiones tristes…
el rencor de quien no sana...
y entonces, en ese momento murió el amigo...y nació el poeta…

Y el hombre entendió por fin que estaba solo…
y en la soledad encontró sus sentimientos
y ellos se hicieron  palabras…
y las palabras se hicieron versos…
y encontró historias...y se sintió parte de ellas
y entonces, en ese momento murió  el anacoreta...y nació el poeta

Y el hombre descubrió que la vida
sigue siendo un camino largo…
y que no vas solo...
y que un atardecer te eleva…
y un recuerdo te hace frágil…
Y entonces, en ese momento murió el agobio y nació  el poeta…



Y el hombre caminó buscando una vida,
huyendo de la pena, cargando el dolor…
secando sus lágrimas…reuniendo valor para otra vida
y tuvo conciencia...y fue agradecido y encontró una musa…
y abandonó el hades…
y entonces,  en ese momento nació el poeta...con algo de humano

Y al hombre le nació un hijo…
y miró su rostro, tomó  sus manitas, le abrazó...
y su alma se llenó de amor…se sintió padre...
y entonces, en ese momento nació el poeta...sin morir  a nada…
porque ya era  libre...

Y  al hombre libre le perdonaron su pasado…
y le dijeron, estás limpio, vuelve a casa...te amo
y recordó que existía la risa, y su corazón encontró paz
y se ilusionó de nuevo…
y abrió las manos...
y entonces, en ese momento nació el poeta...
y el presente le fue alcanzando…

Y al hombre le contaron una historia,
y él  la hizo su sueño...
y ese sueño se convirtió en camino…
y ese camino se hizo su destino….
y entonces  el poeta descubrió que no había olvidado ser hombre…
y siguió al destino... que era su aventura...




Y el hombre que nació hombre…. se hizo poeta…
y el poeta se dijo, seré leyenda…
en las palabras, en los versos...en las historias sin rimas…
y el olvido, será un cuento…
y el desprecio, será una fábula...
y el abandono, será una anécdota...
y el rechazo, será un párrafo corto...
y los gritos, simples interjecciones…
y las culpas, serán silencio...
y la soledad será mi amiga...
y mi musa será la vida...

Porque los poetas no mueren
y como el amor...trascienden. ..

Y ya que el amor me envuelve
... yo...soy un poeta…
anónimo, ciertamente …
pero al fin y al cabo…

Poeta…
aunque no estés conmigo...










martes, 12 de diciembre de 2017

Y sigo...




Me niego a escribir melancolías…
ato mis manos para no plasmar versos gélidos…
que hagan antología a tristezas pasadas
seco lágrimas matutinas…e invento un motivo diario
que traiga una sonrisa, una actitud distinta…
se acabaron los golpes al pecho con culpas...propias y ajenas…
camino...rengo, pero camino…
voy….cansado, pero voy…
avanzo...sin ver el final ...pero avanzo
llevo conmigo los buenos momentos que la vida ofreció…
y dejo aquellos que laceran el alma...
voy hacia delante ...pero voy ligero…
sigo siendo un aprendiz…
y creo aún en las palabras suaves...en las miradas tiernas
en los abrazos sinceros...doy sin preguntar...ofrezco sin esperar...

Sigo siendo el mismo…confiado y humano
llevo conmigo  el mismo amor....que no se calma en la venas
y camino bajo la misma lluvia…
por el mismo malecón…
observo hasta el cansancio el mismo atardecer. …
y sigo creyendo que la adversidad es un momento que pasará
... ya no insisto…dejo ir…debo crecer



Me niego a transitar senderos que ya hice…
los recuerdos me mantienen vivo…la esperanza está en mis manos
recuerdo experiencias...las buenas las llevo  conmigo…
las demás quedan regadas...clavadas en quienes no olvidan…
me exijo, ir ligero
Sigo siendo el mismo, en esencia
los mismos sueños,
mi corazón aún cree…
mis manos aún esperan…
mi pasos me siguen llevando…
mis palabras siguen bendiciendo…

Sigo amando...como la vez primera
sigo esperando…sigo intentando…
ya estoy llegando…digo...
y despierto...y ya no niego…
invito...te invito…
a seguir tu destino…
en donde estés...con quien estés
como estés…
solo sonríe…

La paz de Dios está contigo…
que el amor que todo lo cura...te alcance…




 









sábado, 2 de diciembre de 2017

Mi familia de Trujillo....


Y el sacerdote dijo:

  • Podemos ir en paz...
  • Gracias Señor… - respondió al unísono el pueblo de Dios

Y ellos, mi familia trujillana, se fundieron en un abrazo interminable, emotivo y profundo... rodaban las lágrimas en todos ellos...hijos, nietos, sobrinos, tíos, todos ellos como un solo puño, como un solo sentimiento, como un gran corazón doliente se estrecharon en un largo abrazo….no uno por uno, no se me entienda mal. Un solo abrazo que abarcó a todos ellos...un abrazo que transmitía mucho amor, un abrazo que era un espontáneo homenaje para la  Mamá Olga que  ellos despedían con dolor y tristeza….un abrazo que llevaba el sello de la  matriarca  de una familia que se precia de ser unida...un abrazo con el pensamiento en Mamá Olga, un abrazo de todos aquellos a quienes ella tocó con su corazón lleno de amor, de paciente sabiduría, de humilde actitud, de sencilla presencia...de su luz, que transformaba lo malo en bueno,  lo improbable en  certeza, lo imposible...en ganas de realizarlo….porque así era ella…y así fue su hermana...mi abuelita Lucrecia...y todos los hijos de la abuela Peta...luchadores, nobles, humanos…simples y sabios...

Hoy, mi familia en Trujillo, transforma, estoy seguro, el dolor de la pérdida física, en un devenir diario de recuerdos, en un constante  homenaje a quien es y será el tronco de todos ellos, Mamá Olga. Cada uno lleva el luto a su manera, no necesariamente con colores negros y grises. Cada uno con su aporte, con su sonrisa, con su grito, con su silencio, con palabras que son una extensión de lo que aprendieron en la casa grande de Santa Inés. Cada uno se emociona en algún rincón de aquel hogar...y la tristeza también se transforma en risa alegre, en juegos, en bromas, en abrazo fraterno….lo he visto...lo he sentido, lo he experimentado...he sido parte de ellos…quiero seguir siendo parte de esta familia...como heredero de Lucrecia, hijo de Coty…ahijado de Andrés...

Cómo se mide el valor de una persona me pregunto a veces, como podemos considerar que alguien pasó por esta vida, dejando fruto o tuvo éxito en todo lo que emprendía...como será recordado...o qué se dirá de aquella persona.  Algunos considerarán, creo, que dependerá de lo abultada  que puede estar su cuenta bancaria, otros afirmarán que se basa en las pertenencias, propiedades, valores que pueda acumular... algunos más, piensan, creo, que el valor radica en lo que puede ofrecer a los demás, ¿cuanto das, cuanto recibes?….inseguro de que estas, mis disquisiciones puedan tener valor o no, sean ciertas o no...concluyo entonces...que no soy quien para definir el valor de cada uno...creo que eso es una valoración muy subjetiva. Pero en este único caso tu valor, Mamá Olga, trasciende el juzgamiento subjetivo, objetivo y demás consideraciones…como con mi abuelita Lucrecia.


Aquel abrazo, del que fui testigo mudo, me permitió percibir el amor de  Dios, aquellas lágrimas derramadas de emoción trajeron a mi memoria a Lucrecia y todo lo que ella siempre nos enseñó, “sigan juntos…” dijo....Aquel abrazo, solo me permitió comprender y envidiar lo que mi familia trujillana tiene y nosotros los hijos y nietos de Luca, perdimos y olvidamos….La familia lo es todo...ella puede ser tu fuerza...sin embargo, nosotros no supimos mantener aquel legado....nos perdimos por el mundo y rompimos el lazo de unión que nos dejaste…esa es otra historia que aún no tiene final… y no seré yo quien escriba este párrafo...serán los corazones de quienes entiendan y recuerden aquellos ojitos chinitos, que nos amó más allá de su propio corazón…

El valor de una persona radicará entonces, creo...en los recuerdos que nos deja marcados en nuestra memoria, el valor de una persona se calculará, creo, en el vacío que deja en nuestro interior...y Mamá Olga...dejas muchos recuerdos y mucho vacío en la vida de muchos de los que te conocimos....Yo, a pesar de los años transcurridos recuerdo siempre a mi querida Luca, recuerdo a mi abuelo Antonio...y ahora te recordaré querida Mamá Olga...vivamos de tal manera que nuestros actos honren a quienes decimos llevar con nosotros…no sé si he actuado bien hasta hoy….pero es tiempo de enmendar algunas cosas....

El valor de alguien no está, en lo que nos pueda ofrecer. Su valor siempre estará en cuanto es capaz de entregar para hacer feliz a los demás, de cuanto pueden  procurar hacer para la  felicidad de quienes tienen cerca, perdonando el pasado, viviendo el presente, proyectando un futuro de confianza para ellos...resaltando lo bueno que ven, minimizando defectos…Así lo aprendieron y así lo hacían, mi Luca y Mamá Olga...ver lo bueno en los demás....ellas...no dejaron riquezas, ellas...nos dejaron lo mejor que tuvieron y supieron acrecentar, su amor...un amor tan grande que llegó a todos los de corazón simple...Para mi ese es su real valor, no lo creo...estoy seguro de ello...quisiera ser recordado igual alguna vez...yo las recuerdo con el amor que supieron brindarme...ese amor que guardo para todos a quienes llamo familia....aunque  ya no me quieran cerca de ellos....y ya no se sientan parte de mí...no une la sangre, une el amor y el afecto....sincero

  • ¿Como estas hermana, bienvenida a Lima?
  • Hooolaaaa Lucrecia como estas hermanita…Acompañando al viejo, que vino a comprar repuestos…
  • Hola Ivancito, ¿Cómo estás?
  • Bien tía Olga
  • Siempre tragón y panero…seguro
  • Ay, si...no sabemos qué hacer con este chico….no le gusta el pescado…solo pan
  • ¿Quééééé? Chalaco y no come pescado…- dijo la tía Olga riéndose…
  • Terminó la secundaria y aún no sabe que va a hacer… - dijo Lucrecia
  • Ya encontrará su camino…- contestó la tía Olga…
  • Si, hermana...mi nieto no corre, pero algún día volará… - agregó mi Luca
  • Mientras sucede...que siga comiendo pan con mantequilla…- dijo la tía y se rieron juntas...

Y se pusieron a cocinar algo entre ellas...mientras las miraba desde mi lugar...pensando ….ojalá no sea pescado….

En navidad….iré a Trujillo...no estoy solo...mi familia es extensa...mi corazón guarda a todos...






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viernes, 24 de noviembre de 2017

Mamá Olga...




Hace años, algunos días que recuerdo mucho hoy, estuve atravesando una etapa de convalecencia, hice una llamada a mi tía en la ciudad de Trujillo…


  • Tía Olga ¿Cómo estas?...te habla Iván…
  • Hooola hijo ¿Cómo estás? ...contestó con su peculiar forma de saludar, cariñosa y alegre...


No tuve que explicarle mucho, ni contarle más nada, cuando traté de hacerlo, me atajó las palabras y sin dejarme decir más, me dijo…


  • Ayyy, hijo tu puedes venir cuando quieras
Y así fue….


En casa de la Tía Olga, todos podíamos  llegar, avisando o no, siempre éramos bien recibidos, se ofendía si llevábamos algo para ella, o víveres para la casa, siempre había un lugar para quedarte, siempre había un plato de comida, una sonrisa y mucho cariño. Tía Olga, Mamá Olga para sus hijos, sobrinos, nietos, amigos  y desconocidos amigos, que eran llevados por nosotros, a todos trataba por igual….con los brazos abiertos y una gran sonrisa.


No podías llegar a Trujillo y no pasar por su casa…Para mi, Trujillo, era sinónimo de Mamá Olga.


Cuando me fuí a España, venir al Perú y no visitarla o llamarle era un acto que no podía permitirme. La última vez que pude verla fue hace un año, vaya que disfrute aquella visita, ella no preguntaba, ni juzgaba, solo te recibía con una gran sonrisa y un beso en la mejilla, y su pregunta infaltable…


  • Ya desayunaste, ya comiste….siéntate que te sirvo...


Y no podía decir no…


  • Sieeentaate...yo sé que eres panero y tragón….


Siempre me preguntaba como hacía para alimentar a tantos, su olla parecía multiplicar el seco de cabrito, el arroz con pollo, guiso de pollo, en su casa se comía de noche como en el almuerzo, contundente. Ella era la primera en levantarse y la última en acostarse….siempre esperando a a sus nietos, sobrinos, a todos..preocupada de que hayamos comido…


La Tía Olga, la Mamá Olga, hermana de mi Luca, mi abuelita, la miraba y me emocionaba, porque me la recordaba...sus gestos, sus ojitos rasgados, su delgada figura y su sonrisa ancha...La Tía Olga, la Mamá Olga, te fuiste y no pude despedirme...ni verte por última vez....


Hoy, a esta hora, sentado aquí contemplo el atardecer y te dedico mis pensamientos y mis lágrimas, espero que descanses en paz, me diste mucho más de lo que yo pude ofrecerte…como mi Luca, solo brindaste amor, sin esperar respuestas, acogiste a todos y alimentaste a muchos. La ciudad de Trujillo, para mí, no será la misma de ahora en adelante, no estarás para abrazarme, y reírte de mis ocurrencias...nos harás falta a todos...a mi mismo. Me dejas lo mejores recuerdos...me dejas tu confianza, la fe en mis proyectos, tu ejemplo de como ser solidario, me dejas tu risa, tu abrazo...tu enseñanza más profunda...la familia es primero...y lo único…en ella debemos confiar y refugiarnos en todo momento...


Tía Olga, Mamá Olga, en este silencio te recuerdo con mucho cariño y enjugo mis lagrimas con tu presencia en mis pensamientos, tu sobrino - nieto ingrato te llora en la distancia, ...me quedo con el amor que me brindaste a pesar de estar lejano a veces….tu siempre serás el tronco de mi familia en Trujillo y siempre te llevaré en mi corazón...lo que soy en esta vida también tiene mucho de ti....te quiero mucho...Mamá Olga…te voy a extrañar...