miércoles, 4 de diciembre de 2024

Aquí



Aquí 
el tiempo se detuvo 
la noche engulle todo 
el felino ruge a lo lejos
sin motivo aparente,
será que soy el alado 
que derrotado vuelve al camino 
buscando los pasos 
que alguna vez siguieron la ilusión que se esfumó 
cuando la brisa de la realidad quebró cristales 
de aquella puerta que entreabierta esperaba un retorno.

Aquí 
el tiempo se detuvo,
será que no aprendo a descolgar el sentimiento 
que viste la esperanza 

Aquí 
no hay espacio para la tristeza 
solo motivos que esperan 
un regreso 
el boleto 
la alforja 
tu mano

Aquí 
cambió algo,
no fui yo 
solo vestí los versos con lino
abracé la sombra que sonríe 
cuando le cuento que permanezco  
atado al tiempo que alguna vez fue mío 

Aquí
queda el aroma del café 
la sabana 
los murmullos 
y unos zapatos de alguien 
que ya no eres tú

Aquí 
sujeto el tiempo 
esperando el amor



jueves, 5 de septiembre de 2024

MADUREZ

 


No se sonríe 

sin conocer el dolor 

cambiar de piel 

es más simple 

que abandonar una rutina 


Después de todo 

aprender es de uno


No olvidas, 

aprendes a no pensar 

No callas un nombre: escribes

No lamentas el pasado:

cuentas historias 


Después de todo 

qué es lo profundo 


Vives


Disfrutas cada día




sábado, 31 de agosto de 2024

LA VIDA ES ASÍ




 

- Nunca la llevé al río, como lo hizo García Lorca - dijo el loco, en un desvarío - Ella no calló, ni estuvo ausente, como diría Neruda.


- Pero yo, que soy un simple mortal la quise con locura, con un amor que duele, con una pasión que rasgó mi alma, que dejó huellas y heridas abiertas - decía el hombre con dolorosos ademanes.


- Y tuve que esconder la tristeza de vivir sin su presencia, desde aquella noche, cuando dijo adiós cerrando la puerta de la habitación 303, sin mirar atrás, porque mi fusil se quedó sin balas, por la pena - entonces abrí los ojos sorprendido.


- La vida es así - exclamó lloroso -  y lloré hasta el amanecer. 

 

Lo escuchaba y  sufría con él, la copa de vino estaba detenida entre mi sorpresa y los labios..

 

- Después de unos años la encontré caminando en el Olivar una mañana gris, - esta vez sonrió cuando hablaba -. Las golondrinas de Bécquer no volvieron a su balcón, el café se enfrió entre mis manos, el Azul cielo de Darío, nunca despejó, su sonrisa se congeló de indiferencia - y de pronto el mismo hombre encogió los hombros con pena, mientras hablaba. 


- Era otra persona superficial, lejana, fría, egoísta - afirmó escondiendo el rostro entre sus manos

 

- Pero este amor que tengo, terco, irracional, guardado en algún rincón olvidado de mi alma, se emocionó. Entonces me acerqué, la saludé, rocé su talle sin querer y ella me rechazó, se distanció, es más me empujó - el orate comenzó a llorar.

 

- El amor se ha ido, comprendí entonces - sentenció con voz temblorosa


- O quizás nunca estuvo -  le dije. 

 

- No lo sé -  exclamó fuera de sí.

 

- Ya no “somos mucho más que dos” diría un decepcionado  Benedetti. El buen Milanés lloraría  porque no era “el amor de mi vida” - otra vez comenzó a delirar. 


No quise escuchar más, abrí la puerta y me fui.


En el taxi camino a casa, Sabina cantaba en la radio “porque el amor cuando no muere mata, porque amores que matan nunca mueren”, mientras el chofer hablaba de lo dura que es la vida. 


- Yo caballero,  camino con la mitad de mi corazón desde hace tiempo -  dije - La vida es así. 

 

Y él asintió dándome la razón.

 

- La vida es así, señor, nada dura para siempre

 




 

sábado, 24 de agosto de 2024

LOCURA




Cuál locura duele más

la que vive entre pliegues del corazón,

o aquella que alimenta al ego,

la misma que obnubila la razón

entre sábanas

promesas no dichas

palabras cortas, miradas tiernas


Qué razones halla el corazón 

para arriesgar la sensatez 

en un beso sin esperanza,

sin puerto

sin hogar


Cuando el asceta olvida el celibato 

y entrega la virtud

una estrella se apaga  

en modo decepción 


Cuál locura atrapa al poeta, pregunto

cuando persigue entre sueños una deidad 

consumiendo sus versos 

de tanto esperar


Cuál, digo en esta oscuridad 

que me arroja a la calle

bañada de humedad


En el mutis del camino me abrazo 


Sigo solo


Borracho, loco


sin respuestas 


 





viernes, 12 de julio de 2024

Gato chismoso


- ¿Poeta?

 

Escucho en la penumbra de mi habitación, son las 4.00 am, parece que está ha sido una de las noches más frías en este húmedo invierno limeño. He intentado escribir algunos versos que luego borré por parecer demasiados cursis y anodinos. La lámpara y su tenue luz dibujan extrañas formas que me observan en la pared sin cuadros.

 

- ¿Poeta?

- ¿Quién habla dentro de mi cabeza? - pregunto en ese silencio

- Yo, tu gato…

- No tengo gato, solo eres mi imaginación 

- No, soy real, abre la ventana que tengo frío - dice la voz que más parece un maullido 

 

Apago la lámpara y distingo su cara pegada al cristal. Abro la ventana y su felina  forma ingresa a mi cuarto.

 

- ¿Quién eres ? - le pregunto otra vez.

- Tu gato - vuelve a decir.

- No me gustan los gatos, adoro los perros 

- Pero conversas conmigo - dice irónico 

 

Observo la botella de pisco y está en su lugar, totalmente llena - ¿Cómo puedo conversar con un gato? - pienso.

 

- Te traigo un chisme, vengo del norte, de Trujillo.


Lo escucho sin responder


- Hay un poeta, medio loco, sabe que a veces conversamos, se llama David N. se pone un bacín como un sombrero y…

- Lo conozco - digo cortando su frase, pues no me interesa escuchar más.

- Quiere hacer un libro - dice tratando de parecer misterioso e intrigante

- ¿Y? Si es poeta es lógico - respondo sin interés.

- Pero quiere hacer un libro de perros - dice en un siseo tenue que asemeja la voz de una serpiente  ponzoñosa. 

- Oye gato chismoso, no tiene nada de malo - le digo riendo - los perros son universales, además es mi amigo. 

- No puedes quedarte tranquilo - y sus ojos empequeñecen por la maldad. 

- ¡Largo de aquí! - grito sujetando su cola.

- ¡Suéltame poeta! - exclama el gato asustado

 

Dos vueltas sobre mi cabeza y el gato sale por la ventana perdiéndose en la oscuridad mientras exclamo 

 

- ¡Gato chismoso!






 

miércoles, 15 de mayo de 2024

VERSOS TARDIOS PARA MI PADRE

 



Te recuerdo en un verso no hecho

en el vacío que lleva tu nombre

en esa ausencia profunda que nada colma

recuerdo las palabras que no dijiste

cuando soltaste mi mano

confiando que no caería


Te recuerdo desde lejos

al otro lado del mundo

donde mi voz no llegaba


Te recuerdo distante

sereno, viajero

elegido por el destino

olvidado en nochebuena

asido de una melodía

en un vals que no aprendí

que durmió dentro de mi


Te recuerdo

y olvido sentencias

extiendo las alas

abandono el nido


Te extrañan las velas

el océano

las olas que cincelan la orilla

y yo


Que guardé silencio 

cuando te vi partir

con la proa al viento...








sábado, 4 de mayo de 2024

EL ROMPIMIENTO

 


Y así como irrumpió en su vida, un día ella se marchó. 

 

Se marchó cuando las expectativas que esperaba no se cumplieron, cuando él entendió que perseguir sus sueños significaba estudiar y hacer lo que le gustaba, aunque eso significara robarle horas al descanso y a ella. Fue entonces que ella lo dejó, sin entender que el esfuerzo de Antonio, era por los dos. 

 

Antonio se había matriculado en un curso de Coach y desarrollo personal de forma  virtual, además en un taller de Literatura con un conocido y renombrado escritor, los sábados por la tarde. El trabajaba de lunes a viernes y los sábados por la mañana. Aún así se daba tiempo para estudiar confiando que todo el sacrificio tendría sus frutos, mientras ella dormía o se quedaba en casa sin hacer nada, preocupada por el futuro inestable que sentía que vivía, a veces visitaba a sus amigas para quejarse de lo mal que lo pasaba sola. Se quejaba de que él no le prestaba atención, que la anulaba sin tomarla en cuenta, que no le daba su lugar, que estaba cansada de que no la escuchará, que sea un miserable con ella y no le comprara las cosas que como mujer necesitaba. El amor se fue por una ventana y los problemas entraron por la puerta grande.


Mientras ella hacía su duelo en silencio culpando a su pareja de todo, planificando cómo dejarlo y a donde ir o con quién, él dedicaba su tiempo a crecer profesionalmente, con la ilusión de mejorar su situación. Ella comenzó a salir sola los fines de semana donde sus amigas,  mientras él se quedaba en casa a estudiar. Se ignoraban, ya no conversaban, evitaban las miradas, los gestos amables, él comenzó a reunirse con sus amigos los viernes, ella se quedaba en casa, sola . El compraba un vino para compartir con su esposa, ella no estaba con ganas, decía. La invitaba al museo, y un gesto de desagrado desde la cama era la respuesta. Está deprimida pensaba él - ¿Cómo puedo ayudarla? Ella quiere otra vida y no puedo dársela  - entonces él se deprimía y guardaba silencio. Antonio se preguntaba muchas veces de qué forma, podía recuperar el amor que un día los unió, él seguía amándola, pero estaba decidido a continuar estudiando, sabía que eso los llevaría a ambos a una mejor situación, pero ella no entendía o no quería entender, lloraba cuando caminaba de regreso a casa, sabiendo que no era la felicidad que había soñado y comprendía que ella no era feliz a su lado. Él hablaba de nosotros en todo momento, ella lo hacía en primera persona, yo. Allí la profunda diferencia entre los dos.

 

Una noche de domingo, estaban los dos en la cama mirando televisión, él puso su mano en el talle de ella, la reacción sorprendió a Antonio, ella se alejó con una expresión de fastidio, él reclamó, ella guardó silencio. Él exigió una respuesta, ella gritó que le daba asco su presencia, que no lo soportaba, que no era feliz.


Como si le hubieran clavado un puñal en su corazón, él se tomó el pecho. Sintió que todo era injusto y no controló su reacción. La empujó diciendo - entonces vete - Ella cayó de rodillas sobre el piso, y comenzó a llorar, él se puso de pie y comenzó a caminar sobre la habitación. Luego le pidió perdón y trató de ayudarla. Pero ella había logrado lo que en el fondo siempre buscaba, ser la víctima y que él fuera el abusivo, el agresivo que la maltrataba. Ella se justificaba diciendo que no tenía derecho de tratarla así, él le daba la razón, sufría al sentir el fastidio de ella, su decepción. Él la abrazó diciéndole “te amo, pero ya no sé qué hacer para hacerte feliz”, ella guardo silencio. Antonio se preguntaba angustiado - ¿Para qué regresé de España? ¿Para esto?. - y en silencio lloraba cuando notaba el mal humor de ella y esa mirada fría.

 

Así pasaron varias semanas, viviendo una guerra silenciosa, un sábado él se alistaba para ir a trabajar. Ella le comunicó que se iría de la casa. Escuchar eso fue un golpe en su ánimo, entró en pánico, no sabía qué hacer.

 

Antonio le pidió que no se fuera que haría un esfuerzo - no sabía cuál - pero ella se negó, él quiso abrazarla, ella lo rechazó,  comenzaron a gritarse, ella lo culpaba de todo, él le reclamaba por su poca comprensión, comenzaron a insultarse, ella se encerró en la habitación, él comenzó a empujar la puerta para romperla, ella gritaba. De pronto él pensó mientras golpeaba la puerta - quizás sea lo mejor - toda su frustración y rabia contenida afloraron, detrás de la puerta dijo muchas cosas que guardaba y que no sentía, solo dejó correr su ira, por lo que él creía una injusticia. Calló y salió para el trabajo.

 

Después del trabajo se fue a estudiar, en el taller de Literatura no dejaba de pensar en su matrimonio, aún guardaba la esperanza de encontrarla, pero no fue así, cuando llegó al departamento ella se había ido. Se había llevado todo lo que ella consideraba suyo.

 

Desde el noveno piso, la ciudad se ve grande en toda su extensión, el viento que refresca una tarde, en la noche enfría todo con indolencia. Antonio parado solo frente a la ventana se terminaba el pisco que guardaba para una ocasión especial, fumaba un cigarrillo tras otro, había comprado una segunda cajetilla de cigarros. Desde el noveno piso la ciudad parece de noche un animal cubierto con un manto de neón, distante, ajeno a su sentimiento. El dolor y la pena que sentía jamás lo había experimentado, todo se había quebrado, el mundo se había roto y el mundo de él, era ella, ¿A dónde iré?, ¿Qué haré?, preguntas que no tenían respuesta, el silencio roto por la discoteca  que funcionaba al frente del edificio, le traía los ritmos de salsa que tanto le gustaban a ella, haciendo que su recuerdo se clavara más profundamente en su corazón tan golpeado  - la vida sin ella, no tiene sentido - se dijo de pronto,

 

Sin pensarlo mucho se subió al marco de la ventana y saltó.

 

Casi al instante se arrepintió de hacerlo. 

 

Caía y no podía detenerse, el vacío, su vida en un instante.  Gritó y no escuchó su voz…


Alguien le tocó el hombro,

 

Señor - le dijo una voz agradable -disculpe tiene que abrocharse el cinturón, estamos descendiendo, pronto aterrizaremos en la ciudad de Madrid, parece que estaba soñando - agregó el hermoso rostro de la aeromoza que lo observaba con agradable expresión.

 

Si, estaba soñando, muchas gracias - respondió Antonio agradecido y confuso.


Aterrizaron, bajó del avión, recogió sus maletas, pasó por migraciones sin problemas, cuando salió se encontró con su madre y su amigo, el reconocido escritor, quienes lo abrazaron con mucho cariño. Antonio dejó escapar una lágrima cuando su madre lo abrazó.

 

¿Cuánto tiempo estarás en Madrid? ¿Después de cuántos años regresas? - le preguntó su amigo.

Regreso después de diez años hermano - contestó - estaré aquí unos días con mi viejita, luego viajaré al Encuentro Iberoamericano de Escritores …

 

Y caminaron los tres por el aeropuerto de Barajas hasta el estacionamiento, conversando muy animados.

 

La vida se escribe de maneras extrañas, pensó cuando miraba las calles de Madrid - nunca debí dejar está ciudad - se dijo a sí mismo.









viernes, 3 de mayo de 2024

LA NOCHE, EL GATO, EL VINO


 

- ¿Por qué no escribes? Hace días que no lo haces

- Porque no tengo nada que decir gato, no empieces

- Estás mirando la copa de vino callado hace rato, maúllo y no escuchas, la hoja está en blanco, ¿estás bien?

- Lo estoy

- Para ser tan hablador, no dices mucho con esas respuestas, aunque cierres los ojos no desapareceré, seguro piensas en ese alguien de siempre, que ni siquiera te piensa, poeta eres un…

- Cállate gato, tu eres mi imaginación, no existes, no molestes

- Soy más que eso, soy tu conciencia, tu hijo, tu padre, la luna, el sentimiento que..

- Cállate gato loco y saca las patas de mis libros, para ser imaginario, hueles mal

- ¿Ya estás borracho poeta?

- No, pero hueles mal, vamos a bañarte, ven aquí.

- Suéltame, no te hubiera hablado, suéltame, deja mi cola, miserable, no es mi culpa que no sueltes, pero suéltame a mi.

- Por decir eso, te bañaras.

- Pero son las tres de la madrugada…Ay poeta estás loco, noooo el aguaaaaaaa, no