Hipnotizados de sonrisas en celo
los alfareros de palabras
esos escultores de versos
persiguen el amor
que se esfuma entre sus manos
no guardes silencio
no quemes tus alas soñando, dicen
persigue la felicidad
deja el sufrimiento
A veces cuando el sol alcanza su zenit
me sorprende
con la mochila lista
en la cama de un motel
engañando al amor
Dejando la piel de oruga en el colgador
He de sonreír.
@ Iván Adrianzén Sandoval





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