miércoles, 6 de julio de 2022

Cuando el sol alcanza su zenit




A veces cuando el sol alcanza su zenit
una oruga se viste de ángel 
en la ciudad gay, 
las calles no entienden
que somos deidades en espera 
de gestos de inmensidad 

Hipnotizados de sonrisas en celo

los alfareros de palabras 

esos escultores de versos 

persiguen el amor 

que se esfuma entre sus manos 

no guardes silencio 

no quemes tus alas soñando, dicen

persigue la felicidad

deja el sufrimiento


A veces cuando el sol alcanza su zenit

me sorprende

con la mochila lista

en la cama de un motel 

engañando al amor 


Dejando la piel de oruga en el colgador

He de sonreír.







@ Iván Adrianzén Sandoval 



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