Ella no está
y no es un drama
ella se fue
después de una noche
de luna
de aullidos de lobos
de sexo urgente
caricias prohibidas
un hasta pronto te amo
Ella partió
y dejó
distancias
migrañas
desahucios
heridas del alma
un recuerdo agrio
llagas en mis manos
hongos en mis dedos
una arrogancia vacía
y una estaca en mi osadía
Ella se fue
y liberó sin saber
los sueños
las historias nuevas
lo versos impropios
y un frenesí desconocido

Ella marchó
y me alivió de agobios
de ruegos
de estipendios
de rosas negras
de lirios y amapolas
solo dejó el pisco
y recuperé un buen vino
añejo
como yo
Llevó consigo
la congoja
la enjundia
las nimbos grises
la inclemencia
el albur
la niebla de su ánimo
Ella se fue
suponiéndome
en el olvido
sin camino
sin almanaques nuevos
sin un motivo
acusándome de su suerte
sentenciándome
a ninguna mejora
condenándome al desprecio
Ella se fue…
No
La dejé partir
Necesitaba vivir



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