martes, 12 de junio de 2018

3.00 a.m.




Quizás cuando el viento me lleve lejos
Quizás al romper  con el pasado
O haga trizas los recuerdos

Un suspiro  inoportuno
Te recuerde  lo que deseas olvidar

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Una madrugada, hace mucho tiempo, tenía tantas cosas en mi cabeza y sentía  tanto en mi corazón que creía explotaría tarde o temprano. No recuerdo la razón, algún enamoramiento, alguna discusión juvenil, alguna disputa con mis padres, no lo recuerdo. Acostumbrado a quemar las horas desde muchacho leyendo historias y poemas hasta el amanecer, fue casi normal que me sentara en mi viejo escritorio y comenzara a plasmar sentimientos y recuerdos.

Fue de madrugada cerca de las 3.00, cuando dicen que las ánimas deambulan en nuestra dimensión, fue un viernes frío, que tomé un viejo cuaderno y ensayé lo que luego llamaría versos, historias y recuerdos.

Desde aquella vez, el camino ha sido largo.

Hoy, con 53 junios vividos, mi camino aún es extenso. Mucho he caminado, mucho he vivido. Tengo un hijo  que amo. Tengo mis padres aún con vida. Tengo una hermana en mi corazón y otra hermana que me olvidó. , tengo amigos de toda una vida y nuevos amigos, con el mismo sentir.
Se rompió el pasado, se quebró el cristal de los recuerdos, se me olvidó estirar la cuerda que me unía a tanto lastre. Un mes morado, la vida cambió. Y fue para bien.
Hoy soy parte de una manada bulliciosa, comprometida, atrevida. Tantos años y tanta experiencia solo sumaron ganas a este presente. No hay nada que no pueda o quiera hacer. Me apenan aquellos que conocí y que siguen atados a sus vidas. A ellos, les bendigo, aprendí con ellos, lo que no deseo ser, convertirme en esclavo de una estabilidad futura, sacrificando mucho por miedo.

Te preguntarás que intento decir hasta aquí. Nada especial. Mi deseo solo es expresar.

“Que me encontré, cuando más me perdí”.

“En la nada descubrí, mucho de mí”.

“Ahora que mucho me hace falta, que nada me alcanza, es cuando me siento más en paz”.

Y dicen que la paz, es el preludio de la felicidad. No lo sé. Sigo mi instinto, y este me dice:

Vive.

Lo demás está por llegar.

Cerca de las 3.00 de la madrugada, no me esperan las ánimas.

Llegan las musas para empezar a soñar. 

PD: Un consejo final. Haz lo que te gusta.







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