Pido permiso para refugiarme en mis lágrimas
Y abrazar la memoria de quienes
No quieren saber de mí…
Solicito pues, dispensa al sol
Para no apreciar su calor, por un momento
La tristeza que produce el dolor
No es
fácil de disimular, pero es en mí…una realidad
Necesito una pausa a tanta desolación
Al vacio del olvido y al encono que me rodea
El sacrificio ignorado, hacen mella en mi
gesto bravío
Pido permiso...entonces...para cargar tamaña
melancolía,
Que allana mi alegría de vivir y combatir,
Solicito la gracia del perdón
Para aprender a vivir, en medio de tanta
insensatez
Aligerar así mis días de tanta palabra falaz,
De tanto orgullo oscuro…
De aquellos que han olvidado el amor
que dí,
Pronunciando el nombre de Dios
Con
labios indignos…llenos de rencor…
Pido permiso y también pido perdón
Por los errores pasados, por las acciones
erradas
Por los compromisos no honrados
Por el dolor que pude causar
Por la pena que pude dejar…
Pero ensayo una consulta…
¿Hasta cuando la condena?
Y el silencio es la respuesta...
En esta madrugada húmeda.
Pido permiso entonces para dejar atrás el ayer
Para secar mis sollozos, para curar las
heridas
Y empezar a caminar, con un nuevo corazón
Pido permiso para erguirme sin arrogancia
Con la humildad de aquel que se ve indultado
Con la ilusión y la voluntad del nuevo
comienzo
Pido permiso a la muerte que intento evadir
Pido permiso al artero juez de mi sangre…
Pido permiso a la suerte gris, que intento
objetar
Pido permiso
al destino cruel que jamás aceptaré
Pido permiso al cancerbero de mis deseos
libres
¡Pido permiso para intentar ser feliz!!!
Sabiendo que en tu corazón ya no hay odio
hacia mi…
Pido permiso para abandonar mi tristeza
Pido permiso para desterrar la agonía
Pido permiso para empuñar el fusil y reñir
Pido permiso para tocar a rebato…
¡Y sumarme de nuevo a la vida!!!
Pido solamente permiso...eso es lo que digo
Nada más.
Febrero 2011




No hay comentarios:
Publicar un comentario