jueves, 6 de abril de 2023

"SOLO UN CUADRITO EXCEL"




Soy Juan Antonio Iván Adrianzén Sandoval, estudié derecho durante varios ciclos para alegrar a mi padre. Pero lo mío en realidad era otra cosa y terminé por abandonar los claustros universitarios cuando me casé por primera vez. Ahora después de un largo camino, soy coach narrativo (eso dice mi diploma), además escribo historias y pensamientos que a veces llamo poesía. Soy director de Caivas Ediciones a tiempo completo y disfruto lo que hago cada día.


A estas alturas de mi vida, me digo siempre, “tengo la misma cantidad de huesos que un hombre normal,  tengo además la suma de ilusiones de un niño, de un hombre y un anciano, poseo el mismo deseo de trascender que cualquier persona que va por la vida”. Además de escribir, me encanta trabajar en la difusión de la cultura y la educación para mis compatriotas. En un país como el nuestro es necesario tener  “brazos fuertes para remar contra la corriente”, me dijo mi padre alguna vez, cuando contradije sus deseos de que fuera abogado. 


Ahora recuerdo que unos días después que mi segunda esposa se separó de mí y mi hijo viajó a Brasil siguiendo sus propios sueños, decidí abandonar un puesto de trabajo en una empresa, con un sueldo mensual, por la aventura de vivir haciendo lo que quiero, escribir. No sabía qué haría, solo quería pensar en mi. En esos tiempos no imaginé en ningún momento que el camino me permitiría ser parte de situaciones graciosas, sorprendentes o dramáticas y que viviría anécdotas cargadas de emociones. Las mismas que dejarían luego un saldo positivo o negativo y que eso dependería del manejo que le diera a cada una de ellas. Al final, siempre me repito, “esas situaciones solo se convierten en motivo para sentarme a escribir y contar lo que vivo”.


Una mañana de comienzos de octubre estaba trabajando en casa ( léase escribiendo) unos relatos sobre perros que pienso publicar pronto, cuando sonó mi celular.


  • ¿Aló? - era mi amigo Harold Alva que dijo emocionado - Hagamos una feria, quiero que me ayudes - agregó.

  • ¿Qué hay que hacer? - le pregunté  

  • Solo haces un cuadrito excel y pones los nombres de los participantes, nada más - dijo con la alegría y entusiasmo de un niño. Pues así es mi amigo Harold. 

  • ¿Solo eso? - pregunté.

  • Si, y serás el director cultural de la fundación, de la que ya eres parte - agregó 


Y acepté.


Transcurridas unas semanas de esa llamada se inauguró en noviembre la feria de Barranco “Ven a leer el mar” y los días fueron pasando uno tras otro entre eventos, recitales y cancelaciones de última hora, hasta que llegó el domingo 27 de noviembre. Ese día mientras estaba en la biblioteca de la municipalidad de Barranco esperando a los presentadores de unos libros infantiles que ya tenían un retraso de 18 minutos, recordé la frase aquella de "Solo haces un cuadrito excel” y sonreí con ironía. Pues no sabía cómo resolver la impuntualidad de los presentadores y otras situaciones que se habían suscitado ese día y a lo largo de los días de la feria.


En ese instante llegó el mensaje por whatsapp de un escritor que me avisaba que no se presentaría en la hora que él había "solicitado". ¿La razón? Se sentía maltratado, ya que no se había publicado su presentación en las redes y consideraba que la organización (ósea Harold, Sol y yo) tenía serías deficiencias. Las tardanzas y las cancelaciones me llenaban de angustia, pues mi único deseo era que todo salga bien. 


Ese día, luego de muchos inconvenientes, llegaría la filarmónica de niños a la feria y su directora me había comentado temprano que los niños estaban emocionados por tocar en Barranco, un distrito con tanta tradición y renombre. Recuerdo entonces  mis pensamientos aquella tarde estando solo en el auditorio de la biblioteca, ”¿Por qué se demoran tanto los escritores? alguno ni siquiera avisó que no venía - pensaba - las escritoras están ofendidas por el horario y porque las fotos que se usaron para sus presentaciones virtuales, no les gustó y simplemente no vinieron, ¿por qué serán así?” me pregunté varias veces apesadumbrado. Por ósmosis (como diría el maestro Miguel Rubio) entre mis pensamientos y mi nerviosismo, no entiendo hasta hoy, por qué se me dio por pensar en Jano, el dios de las dos caras.  Esa tarde mi soledad en la biblioteca de Barranco me pesó grandemente y como única reacción comencé a reír como un desquiciado, pensando en lo irónica que puede ser la vida y el destino "los que no hacen nada, nunca se equivocan" , exclamé en el silencio.


En ese instante tocaron a la puerta  con insistencia.


  • ¿Quién es? - pregunté mientras abría.  


Era Sol Pozzi-Escot, nuestro jefe de prensa de la feria y mi amigo.


  • Hola Iván - me saludó con una sonrisa.

  • ¡Cuadrito de excel me dijo!! - le dije de pronto sin contestar su saludo.


Sol, levantó los hombros y las manos sorprendido, sin entender.


Y seguí riendo como trastornado, mientras Sol me observaba. Luego cuando le expliqué, nos reímos juntos de las circunstancias de ese día.


Aquella tarde finalmente se presentó exitosamente y con gran audiencia la filarmónica de niños en la feria de Barranco con el auspicio de la “Fundación Iberoamericana para las Artes” de la que somos miembros, siendo  yo el encargado de presentar a los niños.  Los señores de los cuentos infantiles nunca llegaron, ni se disculparon, la feria continuó unos días más y terminó. Las escritoras molestas me bloquearon en las redes, el escritor que nunca llegó, presentó su libro en otra feria y se quejó con Harold. Yo regresé a mis relatos con mucho estrés en mis hombros.     


De esa tarde en Barranco pasaron varios meses. 


Hace unas semanas concluimos la "Primera Feria Internacional de la Molina" y está vez se presentaron en la clausura cincuenta niños de la agrupación “Orquestando” ellos tocaron música clásica en un evento multitudinario. Ese día otros fueron los presentadores y para otros fueron los aplausos, pero igual me emocionó escuchar sus interpretaciones desde el lugar en donde me ubiqué, al final somos un equipo equilibrado. Y como  ya debes de haberte dado cuenta, otra vez mi amigo Harold volvió a sacarme de mi soledad voluntaria para que haga otra vez “el cuadrito excel” con los nombres de algunos escritores y poetas, dejando abandonado (otra vez) mi libro con historias de perros.


En la feria de la Molina, como la vez anterior en Barranco, he recogido sillas, he hecho de sonidista, he cargado y colocado mesas, he sido también parante de micrófono cuando los niños que tocan violín de la academia de mi amiga lo necesitaron; he sido presentador de escritores y ponentes en diferentes eventos y exposiciones, he desmontado el escenario varia veces según lo creíamos necesario. Además me he enfrentado a un díscolo joven venezolano, que quería robarle a los feriantes, ósea he sido seguridad o guachimán también. He hecho todo eso y algo más, pero siempre con una sonrisa y sin angustia porque esta vez sí lo disfruté y me divertí.


La feria de la Molina, salió mejor que la anterior, (en mi opinión) porque corregimos algunas cosas que solo la experiencia nos permitió reconocer y esta vez sí me di tiempo para acercarme y conocer a los escritores que solo veía y conocía en las redes o de los que había escuchado en algunas conversaciones. Gracias a estas ferias he tenido el honor de estrechar la mano y de conocer a  Omar Aramayo, a Sixto Sarmiento, a Ricardo Ayllón, a Roberto Rosario, a Luis La Hoz, a Nicolás Yerovi, a Adrian Alberto, a Maruja Valcárcel, a Cecilia Medina, a la niña Ariana Yantas, a Elí Urbina, a Patricia Denegri, a Maria Elena Blanco, a Eldi Toro, a Eduardo Gonzales Viaña, a Ramón Ivan Lizana de Chile, a Yirama Castaño de Colombia,  entre muchos otros autores, escritores y poetas.



Estas experiencias me han permitido reafirmar que la decisión que tomé una mañana cuando en una mochila puse mis cosas personales y salí de la oficina en la que trabajaba para alguien que solo buscaba el éxito con el esfuerzo de otros, fue la correcta. Nunca regresé por mi liquidación, acabo de recordar eso. Creo que al sr. Rafael Y. la vida le pasará la factura, yo no. Cuando salí esa mañana de esa empresa sin despedirme de nadie, solo tenía claro que quería escribir, aunque lo hiciera  mal. 


Y no me he defraudado.


Hoy, en esta tarde de comienzos de abril, sentado en esta banca en mi lugar favorito de Pueblo Libre, estoy revisando una vez más mis correcciones de mi libro “ Días de perros”, y  me siento satisfecho. Sigo siendo el anónimo personaje del “cuadrito excel” que espera que todo salga bien. Ese hombre que ven que va de aquí para allá. Tengo paciencia con mis objetivos, trato de ser honesto, me esfuerzo en ser leal. No soy el iluso de antes, no soy un tonto, me doy cuenta "del cuando" y "del cómo" de las cosas y espero a que se realicen, leo cuando quiero, y escribo cuando la musa acaricia mis pensamientos. Pero lo más importante, estoy en paz conmigo mismo.


Mi buen amigo Harold me acaba de escribir al whatsapp “ Hermano, tenemos feria”, sonrío mientras le contesto a la sombra de este árbol frente al museo Larco, a unas cuadras de donde vivo, ¿Otro cuadrito excel?


Cuando estoy por regresar suena el celular, y es Mauricio mi hijo que me pregunta.

  • Papá he visto que has estado en algunas ferias ¿Qué haces allí?

  • Solo hago cuadritos excel, hijo - le respondo y nos reímos juntos.

  • Explícame - me dice

 

Y comienzo a contarle todo. 


Cuando converso con él, siento que la vida tiene mayor sentido.












 

martes, 4 de abril de 2023

EL UNIVERSO

 


EL UNIVERSO
 
En el universo,
como está estructurado,
no hay espacio para nosotros dos
la armonía suele desatar vibraciones buenas
que el orgullo consume
como el fuego hace con la leña,
el equilibrio no manipula
el amor no duele
la verdad no ofende

Se necesitan dos
para una buena amistad
se necesitan dos
para una cruenta pelea
se necesitan dos para el amor sincero
aún diciendo adiós

El universo
como se organiza
no tiene espacio para egoísmos
para frases dolientes
para quejas, para victimismos
para culpas e indiferencias

Soy un gato que llama a la luna distante
un búho que camina las noches
un batracio que espera manos nuevas
para escribir historias diferentes

El universo es sabio,
la naturaleza es sabia

Soy tan solo un hombre
que no entiende
que ya no existe un "nosotros"
pero insisto

Porque en mi universo

te amo en silencio






martes, 24 de enero de 2023

Versos I




Los versos se los llevó Calíope

y no le importa         no los entiende

las rimas se hicieron adustas

las metáforas fueron solo ilusiones,

un poemario

dos borradores

y un pretexto

quedaron olvidados


Los versos se han ido

el silencio me abraza en esta madrugada

los recuerdos y su danza alrededor

 

En medio de gritos indiferentes

alguien intenta hacer canciones

alguna pieza que armonice con nada

una misiva no enviada

tiene mi nombre borrado 


Los versos se los llevó Caliope

la historia siempre es negra

si la cuentan ellos, los que matan


No tengo versos, solo penas 

la ciudad violenta me engulle

el ocaso es un llanto.


Abrazo la noche 

la vida es un rompecabezas


Me río tranquilo, el sol se está muriendo

los versos no son míos

son de ella






jueves, 19 de enero de 2023

EL GATO Y EL AÑO NUEVO






Desperté molesto por la maullidos, estaba soñando el mismo sueño recurrente de hace meses, el mismo rostro, la misma mirada, la misma sonrisa irónica y el mismo rechazo doloroso, o qué sé yo. Mi inconsciente y mi ego siempre están con tantos conflictos, que me desubican de mi centro gnóstico, pensé con ironía. Es la madrugada del día 02 del nuevo año, ¿Qué hora es? 4.20 am. Que raro lo siento, todo está igual. Cambió el año, pero nada cambió.

El gato y su llanto lastimero cortaban el silencio nocturno,  esos gemidos que parecen de niño reclamando a su madre, me habían despertado. Gato loco.


Abrí la ventana. 


- ¿Por qué lloras tanto gato? No hay luna.

- No estoy llorando se murió el gato/padre, lo atropellaron, cuando se corría de una gata loca. Me estoy despidiendo de él, nombrando a las generaciones. Es un canto a la....no entenderías amigo. 

- Lo siento gato, hay gatas que solo traen placer y problemas.

- Eso no importa amigo, las gatas locas son las más apasionadas, ellas arañan. Yo solo me despido de mi padre gato. Es nuestra costumbre. No como ustedes que lloran a sus muertos por años. 

- Yo no gato, yo  los recuerdo en el día, en las calles, en los gestos. A mi padre lo pienso, cuando me veo al espejo (dicen que me parezco a él). A mi hermana Carolina  la siento en la ternura de una palabra amable. A mi padrino en los consejos que recuerdo, a mis abuelos cuando recuerdo mi niñez. A mis amigos, el pollo Carlitos, a  Eduardo  en las bromas de mis amigos.

- Son extraños los hombres, no se visitan cuando están vivos y luego lloran cuando ya no se pueden ver.

- ¿Es irónico no? Mi padre quería terminar su vida en la inmensidad del mar de Grau, ¿sabes? Pero terminará en un cementerio en una tierra lejana, que nunca sintió suya. 

- ¿Y eso amigo?.

- No lo sé, eso ya no importa. Son historias de resentimientos de una mente retorcida que nada tiene que ver conmigo.

- Gato hazme un favor, cuando me vaya dile a mi hijo que me quemen y esas cenizas las dejen en el mar, y si les da pereza, en un río cualquiera y si aún así les pesa, en un wáter. De alguna manera llegarán al océano. Porque  no estaré en esas cenizas. Yo voy a trascender de alguna manera.

- !Ay! ya comenzaste a filosofar, me aburres poeta cuando lo haces.

- Tu me despertaste, no molestes, para qué me buscas si sabes como soy 

- Me caes mejor cuando eres incoherente y beodo. -  Cuando maúllo a la luna y ensayas un verso, cuando te sirves una copa de vino y me sirves otra, cuando hablas conmigo y ya no te asustas…

- Pero eres mi imaginación ¿Sabes?

- Jajajajaja ¿tu crees?

- Si gato, no estoy loco, solo tengo insomnio.

- Quizás solo eres el presidente de mi club de fans. Jajajajaja… son tan lindos los humanos y tan complicados. ¿No serás que te hablas tú mismo?  Como estás tan solo, hablas conmigo. Es normal amigo la soledad sabe hacer bromas

- Gato a esta hora no he tomado nada y hablo contigo, eso es anormal. 

- Anormal es que tengas el mismo sueño continuamente. Anormal es que sigas añorando. Ya no están. Acéptalo.

- Gato, a veces hablas con verdad.

- Sigue durmiendo poeta, este año será tuyo - dijo eso y se perdió entre las ramas. 


Luego lo vi saltar al otro edificio.


Sonreí, ya amanecía, miré por la ventana. El conserje con su viejo perro llegaban. Ya no dormí, me puse a escribir.