domingo, 11 de octubre de 2015

Dicen ellos....


Dicen ellos…que la vida es así
dicen ellos que el destino nos alcanza
dicen otros que no pueden
dicen otros…que no quieren
y yo que  anhelo…no puedo

Dicen y dicen tantas cosas
y pienso tantas otras….en mi soledad
en la paz que en el silencio encuentro…
que ya no sé qué decir…
no acepto lo que dicen
no entiendo lo que dicen
escucho lo que digo…
y  concluyo…
no te entiendo…no me entiendes
no les entiendo…
soy diferente o ellos son los anormales

Dicen ellos…todo está mal
dicen ellos nada cambiará…
dicen otros...porque te afectas si nada te importa
y digo yo…¿no es egoísmo ser indiferente?



Dicen ellos…quién te crees…más que otros
dicen ellos…si eres como nosotros
y digo…soy el mismo…
con un poco de voluntad
y dicen ellos…tienes un pasado…no  lo olvides
y concluyo…
es una pena que vivas de recuerdos
que arrastres pasados..
y tus pasos sean rengos

Dicen ellos…no debes cambiar…
debes seguir igual que nosotros…
no eres mejor que nadie…
y digo yo…
mejora quien desea…
cambia quien aspira…
quien se hace último…
quien perdona…
quien  mira hacia adelante…

Dicen ellos…la vida es así…dura

Y yo….no les escucho…
les dejo atrás.




sábado, 5 de septiembre de 2015

La agonía.....

Guernica, es un apacible pueblo español que fue bombardeado por la Legión Condor alemana y  la Legión  italiana al servicio de los franquistas,  durante la guerra civil española...en 1937...

Inspirado en la pintura de Pablo Picasso "Guernica"....


Desde donde se encontraba podía ver el reflejo de las llamas en lo que quedaba de los árboles de la plaza, la luminosidad alumbraba la noche con intermitencias, el olor a chamuscado, a sangre,  a carne quemada era muy fuerte, tanto que le provocó nauseas. Intentó moverse y no lo consiguió, un fuerte dolor en la espalda se lo impidió, recorrió la mirada hacia sus extremidades, le faltaba el brazo derecho, aterrado vio solo un muñón que manaba sangre, sentía un dolor penetrante en todo el cuerpo que embotaba sus sentidos y que a la vez le hizo despertar.

Trató de recordar. Salía del café camino a casa cuando comenzaron las explosiones, no pudo correr mucho, solo se sintió elevado por los aires antes de perder el sentido, también recordó que el sonido y el estruendo era ensordecedor, como si la tierra se abriera, tragándose el pueblo entero, como si el infierno de pronto hubiera decidido conquistar la vida y destruir a todos. Se preguntaba donde estaría María y el pequeño Felipe, su hijo. 

Ahora tirado como un despojo sobre la tierra ensangrentada, solo miraba aterrado y sentía que su vida se iba escapando agónicamente, abandonándole de a pocos, frente a él reconocía los restos del caballo de su amigo Luis,  abierto de lado a lado, con las tripas  regadas en la calle, la cabeza de un toro de mirada desafiante más allá, los restos de unas piernas con los zapatos puestos. ¿No eran esos los zapatos que María le había regalado por su cumpleaños? Pensó. Inmediatamente con la mano que aún  le quedaba intentó tocar sus piernas. Soportando el dolor intenso, intentó mirar. Pero no logró mover el cuello, no sentía nada. Quiso pararse y correr a casa, pero no pudo, las fuerzas le abandonaban.

Y pensó en todo lo que aún hubiese querido hacer, darle un beso a Felipe antes de dormir, decirle a su esposa María, lo mucho que la quería, abrazar a sus padres y correr por los verdes campos con la pequeña bebé que su mujer esperaba, ella le había dicho que esta vez seria niña y que con la primavera llegaría trayendo alegría a sus vidas. Tenía sueño y cansancio, no sentía las fuerzas y no sentía las piernas.

Y pensó entonces, “Dios ¿acaso te olvidaste de nosotros? ¿Solo por pedir pan con libertad?, y  pensó también ¿Es cierto que la república es el gran Satán, como dijo el cura Julián?, ¿seriamos condenados como aseguró? ¿Dios, es este tu castigo, por desear tener una vida más justa?

Una llamarada le permitió ver mejor, reconoció al pequeño Teobaldo debajo de una viga que aún ardía, también alcanzó a ver el vestido de flores rojas de la abuela Juanita entre los escombros de la iglesia; que ironía, allí estaba la sotana del cura Julián también  y sintió pena por todos, también por él.

Y Pedro también pensó, reconociendo que eran sus piernas las que miraba, “Dios, creo que no existes…pero te lo preguntaré cuando te vea."

Y dejando caer una lágrima, por la niña que no conocería,...expiró.






lunes, 27 de julio de 2015

Cuando pienso en mi país

Conclusiones finales...




De que sirven estas palabras
si nada quieres de mí
de que sirven estos versos
si estarán huérfanos de tu interés
de que sirve este sentimiento
si tu corazón está espinado por el rencor

De que sirve esta lágrima trémula
si la distancia asesina nuestros momentos
de que sirve esta pasión
si mi deseo esta condenado, desahuciado quizás...
de que sirven mis motivos
sí el rencor y tu verdad sólo cuentan para ti

De nada sirve que diga te extraño
si el viento no lleva este lamento
de nada sirve mi arrepentimiento
si tus ojos no me quieren absolver...
de que sirve que  sueñe contigo
si en realidad ya todo a muerto...

De que sirven ahora...pregunto
los argumentos...si nos alejan
el orgullo...sí tanto nos daña
mis razones...sin son solo sonidos
tu terca obsesión...si es un muro entre los dos
de que sirven ahora...insisto
los besos que no ofrecí
las caricias que guarde
las palabras de amor que calle



De que me sirve todo ello si estoy aquí...sin ti
consumiéndome en recuerdos
atrapando fantasmas esquivos
suspirando por un amor que fue...

De que sirve este canto...si no llegará hasta ti...

De que sirve...todo lo que digo
este duelo que vivo
esta pena que llevo
este dolor sin calma

De que sirve...todo esto que siento
pregunto a la aurora...
en una queja...

De nada...ya es tarde...pienso
ya se fue...